2 de febrero de 2007

Packaging

Decime cuál es tu packaging
decime con qué decorás tu vida
porque todas esas cositas lindas
las inventás cuando estás triste
y es así como te escapás
y maquillás tu vida,
haciendo que parezca más linda

Pero, ¿sabés qué, vidita?
A la mañana esa mascarita
se queda en tu almohadita
y tus pelos están parados,
gritando quien sos realmente
y quizás sea por eso
que frente al espejo
tus ojos son los primeros que te miran
esos ojos que te espían
esos que saben que estás mintiendo
pero que largan un guiño
cómplice de tu escaparate.

Decime, dale, decime.
Decime cuál es tu packaging.
Decime qué es lo que ves por dentro,
porque hacia afuera la cosa es distinta
-desempaquetarse no es algo fácil-
es que, vidita,
vivimos en una sociedad
demasiado consumista.

3 comentarios:

  1. Nunca podemos engañarnos a nosotros mismos.
    Esos ojos del espejo siempre nos miran al fondo del alma, y es inútil tratar de esconderles nada.

    Pero hacia afuera es tan fácil, tan tentador, ponernos un bonito paquete y seguir con la farsa...

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  2. ...jaja...tu escrito es bellísimo (aunque me hayas hecho recordar mis pelos al levantarme!)

    Un abrazo guapa sin envoltorio!

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  3. Anónimo6:14 a.m.

    Juanma creo que la de engañarse justamente a si mismo es la regla ¿quién me puede responder realmente que cosa es?
    Quizá sean los hombres más sabios quienes intuyan algo respecto de sí, esto los vuelve humildes pero es probable que esta humildad del sabio no sea otra cosa que resignación…
    saludos

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