21 de junio de 2009

Sólo P A L A B R A S

“Todo ornamento oculta aquello que adorna.”
Nietzsche

Quizá me he quedado sin el pensamiento que merezca el status de palabra. La mirada recorre la impotencia, pero por arriba, de lejos. ¿Será que el acto de observar deglute el tono de las cuerdas con-sonantes?

El verbo se queda perplejo.

Sólo pausas.

Pausas eternas stopseadas.

No hay palabra, sólo palabras.

Palabras sin sentido cuando se las mira fijo durante una eternidad instantánea.

¿Qué será lo que tiene sentido? ¿Habrá un qué de algo? ¿Un ser de algo? ¿Un algo que se tenga? ¿Un sentido que se sienta?

Se desmiembra la sílaba, la letra, la forma tipográfica.

¿Qué son todos estos signos si sepultamos sus reglas ortográficas? ¿Y si destronamos las sintácticas? ¿Cómo será una semántica de lo no dicho? ¿Cuál será el signo que grite el sentido del silencio sin prostituirlo con palabras? En fin. No hay palabra, sólo palabras y el silencio elije al punto para empezar a decirse.